¿Podría un tatuaje tomar vida?
Alejandro: Oye, ¿tienes tiempo?
Raúl: ¿Qué pasa? ¿Todo bien?
Alejandro: Es que… no sé, me siento raro.
Raúl: ¿Raro cómo? ¿Estás enfermo?
Alejandro: No, no es eso. Es algo con el tatuaje que me hice en Tailandia.
Raúl: ¿Los símbolos esos raros? Pensé que ya lo habías olvidado. ¿Qué pasa?
Alejandro: No sé cómo explicarlo, pero parece que no están igual que antes.
Raúl: ¿Cómo que no están igual? Tío, no sabía que los tatuajes pudieran moverse.
Alejandro: Te juro que a veces lo miro y no parecen los mismos símbolos. Como si cambiaran de forma cuando no estoy mirando.
Raúl: 😂 Deja las drogas. Seguro que es tu cabeza jugando contigo.
Alejandro: Ojalá fuera eso. Ayer parecía que había líneas que no estaban ahí antes. Y otra vez… te vas a reír, pero juraría que vi una especie de cabeza en medio del diseño.
Raúl: Vale, ahora sí me estás asustando. ¿Seguro que estás bien?
Alejandro: No estoy bien. Anoche soñé con los símbolos. En el sueño estaban en las paredes, en el suelo, en mi piel… y algo los miraba.
Raúl: Esto ya no es normal. ¿Por qué no hablas con un médico o algo?
Alejandro: Un médico no me va a ayudar con esto.
Raúl: Entonces, ¿qué?
Alejandro: Voy a buscar a la persona que me lo hizo. Era una chica, creo que se llamaba Suda.
Alejandro: Raúl, ¿no crees que alguno de los chicos que vino al viaje tenga el contacto de la tatuadora? No me acuerdo de nada de esa noche.
Raúl: Ahora que lo dices… Creo que Miguel tomó una tarjeta. Siempre hace eso, como si fuera a montar una colección de "lugares random".
Alejandro: ¿Puedes preguntarle?
Raúl: Claro, dame unos minutos. Le escribo.
Alejandro: Gracias. Esto me está volviendo loco.
Raúl: Ya me respondió. Dice que tiene un correo electrónico de la chica. Te lo paso: suda_tattoo@tai_world.com
Alejandro: Genial. Gracias, de verdad.
Raúl: Oye, ¿pero no será algo más físico? No sé, ¿y si la tinta tenía algo raro? Psicodélico o algo que te esté afectando el cerebro.