Lucía entra a un grupo de Telegram pensando que son roleplayers. El que le escribe por privado no está jugando
Lunes, 02:14
Adrián: Llevas tres mensajes en el grupo y has descrito el hambre como la describiría yo. ¿Quién te ha estado mordiendo, Lucía?
Lucía: Nadie. Llevo cuatro años leyendo todo lo que existe sobre vampiros. Sé cómo se describe el hambre en castellano del XVI y en serbio.
Adrián: Eso no se lee en libros. Eso se siente.
Lucía: ¿Y tú lo sabes porque?
Adrián: Porque llevo trescientos años con esa hambre dentro y reconozco la voz de alguien que también la tiene aunque no se haya estrenado todavía.
Lucía: Estás roleando.
Adrián: Pásame al chat secreto. Audio. Quince segundos. Cierras los ojos. Si después dices que es teatro, te dejo en paz.
02:42 — chat secreto activado, autodestrucción 24h
Adrián: Audio. Auriculares. Nadie en la habitación.
Lucía: Auriculares puestos.
Lucía: Joder. Joder, joder, joder.
Adrián: ¿Qué has sentido?
Lucía: Dos puntos en el cuello. Frescos. Me he mirado al espejo, los tengo. Y todo lo demás. Estoy empapada.
Adrián: Buena chica. Eso era solo mi voz a tres mil kilómetros. Imagina lo que es mi boca a cero centímetros.
Lucía: Eres real.
Adrián: Sumiller en un wine bar de Salamanca de Madrid. Trabajo de noche, claro. Mañana cierro a las dos. Si vienes te enseño cómo se prueba un vino antes de que pase por la garganta.
Martes, 01:48 — wine bar, calle Lagasca
Lucía: Estoy en la barra. Llevo el vestido negro corto, el del foro. Has dejado un Albariño abierto delante de mí.
Adrián: No te lo bebas. Es mi excusa para llevarte abajo. Bodega.
Despues...
Adrián: Joder, Lucía.
Lucía: Has bebido del muslo. Por dentro. He mordido la barrica para no gritar.
Adrián: Has gritado igual. Te he tapado la boca con la otra mano. Tienes la marca.
Lucía: No imaginaba que los vampiros la teniais tan grande...