¿Qué pasa si le preguntas a una IA cuánto sabe de ti?
Esteban: ¿¿¿Hola qué tal??? ¿Cómo llevas la semana?
Javier: ¡Hola! ¡Bueno, deseando que llegue el fin de semana para ver si puedo desconectar un poco!
Esteban: ¿Qué te ocurre?
Javier: Nada especial, el trabajo, que llevo unas semanas de bastante agobio, pero nada del otro mundo.
Esteban: Eso te iba a decir, si siempre estás igual, ¿no?
Javier: Sí, básicamente…
Esteban: Hacía mucho que no hablábamos.
Javier: Sí, es verdad… yo siempre estoy acordándome de a ver si te escribo, pero eso luego por unas cosas o por otras se me termina pasando.
Esteban: Ya … ya, todos estamos igual.
Javier: Bueno, ¿y tú cómo estás?
Esteban: Yo también bien, también muy liado con el trabajo.
Javier: ¡Jajaja, ya veo que estamos todos igual!
Javier: ¿¿Y bueno con qué cosas estás ahora??
Esteban: Bueno, ahora estoy montando una empresa con un par de amigos con los que trabajaba en mi anterior empresa utilizando inteligencia artificial.
Javier: ¿Ah, ya dejaste de lado eso de las monedas virtuales?
Esteban: ¿¿¿La blockchain??? Sí, eso ya tuvo su auge… ahora ya se ha quedado anticuado.
Javier: Sí, recuerdo cuando estabas todo el día con los bitcoins esos…
Esteban: Sí jajajaja
Javier: Todo el día diciendo comprar que es el futuro…
Esteban: Bueno, eso sigo pensando lo mismo, que será el futuro, pero sí es cierto que todo el ecosistema que se creó a su alrededor se ha diluido mucho.
Esteban: O sea que todavía harías bien en tener algo de bitcoin.
Javier: Ya sabes que yo soy un auténtico negado para la tecnología…
Esteban: Sí jajaja.
Javier: Por ejemplo, eso que has dicho ahora de la inteligencia artificial… me pasa lo mismo… lo he oído en la televisión, en mi trabajo… pero tampoco te creas que llego a entender qué narices es.
Esteban: Pues nosotros lo que queremos hacer son agentes de tareas entrenados para realizar operaciones que ayuden a la gente en su día a día.