Diario de un minero chileno atrapado que escribe a la mujer que dejo en el altar
DIA 1
Pedro: 5 de agosto. No se la hora. El reloj se rompio con el golpe.
Pedro: Hubo un temblor. Un ruido que no era ruido sino todo el mundo cayendo de golpe.
Pedro: Sobrevivimos 33. Alguien los conto. Yo no podia moverme todavia.
Pedro: El Chico encontro este cuaderno en su casco. Un cuaderno de apuntes. Casi nuevo.
Pedro: Me lo paso porque soy el que mas estudie. El que sabe escribir mejor, dijo. Weon yo solo llegue al basico.
Pedro: Pero igual lo tomo. Por hacer algo con las manos.
Pedro: Estamos a unos mil metros de profundidad. Eso dice el Jefe de turno. El que sabe estas cosas.
Pedro: Mil metros bajo tierra.
Pedro: No tengo idea si va a llegar esto a alguien. Probablemente no.
Pedro: Pero igual voy a escribir.
DIA 2
Pedro: El bloque de roca que corta el acceso norte mide como cuatro metros de alto. Lo medimos con una cuerda.
Pedro: Nadie puede moverlo. Ni siquiera el Gordo que levanta camiones de broma.
Pedro: Tenemos agua de los estanques de enfriamiento. Comida para dos dias si la estiramos bien.
Pedro: Hay luz porque el generador de emergencia aguanta.
Pedro: Alguien dijo que arriba ya saben. Que ya van a venir.
Pedro: Nadie dijo lo que todos pensamos: cuanto tiempo.
Cata.
Pedro: Cata, esto no iba a ser una carta para ti.
Pedro: Pero no tengo a quien mas escribirle.
Pedro: Mi mama no sabe leer. Mi hermano nunca me entendio. Los cabros de aqui los tengo al lado.
Pedro: Solo me quedas tu.
Pedro: Aunque se que no me mereces.
DIA 3