Dos amigos hablan de sus amores imposibles
María: ¿Qué pasa Alex!!!
Alex: Hola María, ¿qué tal??
María: Bien bien… Pero la pregunta es ¿qué tal estás tú?
Alex: ¡Yo también bien! ¿Por qué lo preguntas???
María: ¿Cómo que por qué lo pregunto???? ¿Dónde narices andas metido???
Alex: ¡En casa estoy!
María: No sé si es que eres tonto, o te haces el tonto
María: Me refiero a que ¿qué haces con tu vida? Que hace como 3 semanas que no se te ve el pelo!
Alex: ¡Ah! ¿Te refieres a eso?
María: ¡Claro tío! ¿Qué pasa? ¿Ya no nos quieres? ¿O te has echado otro grupo de amigos???
Alex: No, para nada
María: Entonces??? Me dijo Pedro y Christian que han estado intentando que salieras pero imposible
Alex: No, es solo que no me apetece estar de fiesta
María: ¿Y eso??? ¿Te estás haciendo mayor???
Alex: No, no, jajaja. No creo que sea eso, estoy como depresivo
María: ¡Uy! ¡No me lo puedo creer! ¡Tú no sabes lo que dices!
Alex: Ya, ya. No pasa nada, se me pasará
María: Pero a ver, ¿por algún motivo? ¿Tienes algún problema en la universidad o en casa?
Alex: No, no es eso.
María: Entonces dime, cuéntame por si te puedo ayudar
Alex: No te lo puedo contar, te reirías de mí
María: ¡Anda! ¡Que ya nos conocemos de hace tiempo! ¿Cómo me voy a reír de ti?… No podría, y menos si es una cosa seria que te está afectando
Alex: Ese es el tema, que no sé si es seria, y créeme que no lo entenderías
María: ¡Que sí! ¡Inténtalo!
Alex: No, no. Otro día, de verdad