Una pareja comenta lo que recuerdan de su fin de semana en una cabaña
Sofía: Mateo… acabo de recordar algo muy raro de aquella noche en la cabaña.
Sofía: No sé si te pasó lo mismo, pero desde entonces siento que algo está mal.
Mateo: ¿Raro cómo?, no entiendo cariño
Sofía: Es como si hubiera un hueco en mi memoria.
Sofía: Recuerdo que estábamos solos, ¿cierto? Tú y yo.
Mateo: Sí, solo nosotros claro... era una escapada romántica.
Sofía: Entonces… ¿por qué recuerdo otra voz?
Mateo: ¿Qué voz?, no te llego a entender.
Sofía: No sé. Alguien hablaba afuera de la cabaña. Susurraba mi nombre.
Mateo: No había nadie más. ¿De qué estás hablando?
Sofía: Además... anoche tuve un sueño. Bueno… creo que fue un sueño.
Sofía: Desperté en la cabaña y te vi sentado en la cama, escribiendo en tu celular.
Sofía: Te pregunté qué hacías y me respondiste: "No lo leas. No respondas."
Sofía: Pero miré la pantalla.
Sofía: Y ahí estaba este chat.
Mateo: ¿Qué decía?
Sofía: "No estás hablando con nadie."
Sofía: ¿Sigues ahí?
Mateo: Sí... pero para por favor...
Mateo: No sigas recordando.
Sofía: ¿Por qué no? ¿Qué me estás ocultando?, ¿qué ocurrió en la cabaña?
Mateo: Por favor. Solo cierra el chat, vete a dormir y descansa...
Sofía: No. Sé que me ocultas algo... sé que algo pasó aquella noche... lo sé... algo en mi cabeza me dice que algo no está bien... que hay huecos por rellenar...
Mateo: Solo confía en mí cariño... deja esta conversación... olvida aquella noche...
Mateo: De verdad hazme caso y no sigas con esto por favor...