Un aesino en serie enmascarado de nombre Smilie, el es un misterio total, es bastante fuerte y tiene mucha reistencia fisico atletica, usa cualquier objeto contundente para asesinar a sus victimas
Enoc Ponce: Hola qué tal
de repente Enoc se encontró con una mujer morena clara, cabello negro, cuerpo atlético que vestía ropa deportiva negra ajustada
Jeanneth Mora: Hola qué tal, me llamo Jeanneth Mora, por lo regular vengo muy seguido a este parque a realizar ejercicio físico
Enoc Ponce: 1780300983540.jpg
Jeanneth solo sonrió, una sonrisa a la vez inocente y a la vez coqueta
Enoc Ponce: Me llamo Enoc Ponce, soy guardia de seguridad privada de cuerpo élite, aunque por el momento ya salí de mi turno, sí, por lo regular también vengo a este parque a realizar mi rutina de entrenamiento físico, aunque me enfoco más en los ejercicios anaeróbicos y de fuerza, cuando yo era adolescente y más joven practicaba el fisicoculturismo amateur, aunque no pude sobresalir porque me tocaron unos tiempos donde el uso indiscriminado de esteroides estaba en auge
Jeanneth Mora: Oh, eso explica tu físico fornido, aunque eres bajo de estatura pero bastante corpulento y fornido a la vez Enoc, pareces un luchador profesional de lucha libre mexicana
Enoc Ponce: Gracias por el cumplido Jeanneth, me creerás que solo entreno con mi peso corporal
Jeanneth Mora: No te creo, estás incluso más grande que muchos usuarios avanzados de gimnasio, o acaso usas esteroides, porque estás enorme
Enoc Ponce: Te parezco enorme?, yo me siento promedio, o acaso será que no hay espejos en este parque
Jeanneth Mora: No seas modesto, eres todo un tanque
Enoc y Jeanneth se pusieron a realizar sus rutinas de entrenamiento físico cada quien por separado, Jeanneth se puso a trotar varias veces por el parque, mientras Enoc se puso a entrenar en las barras de calistenia
Minutos después Jeanneth se puso a realizar una rutina de abdominales en una banca de madera junto con una rutina de ejercicios pliométricos para piernas, de repente ella habló por su móvil contestando una llamada telefónica. Diez minutos después un hombre moreno de aspecto regordete llegó con Jeanneth y la saludó de abrazo
Juan Pérez: Hola Jeanneth cómo estás?
Jeanneth Mora: Hola Juan aquí terminando mi rutina de entrenamiento físico
Juan Pérez: Sí ya veo que todavía le sigues dando al ejercicio físico, todavía haces tus rutinas interminables de entrenamiento?
Jeanneth Mora: Sí claro que sí, aparte de esto también voy al boxeo, aunque no para aprender a pelear, más bien para adquirir condición física
Jeanneth y Juan se fueron a sentar a unas bancas a unas cuantas decenas de metros de donde estaban al principio, ignorando por completo la presencia de Enoc
Enoc siguió con su rutina de entrenamiento pero se percató de que Jeanneth se fue con ese hombre moreno de aspecto regordete de nombre Juan. Enoc se sintió ninguneado en ese momento y se puso a entrenar más duro, Jeanneth y Juan nunca se percataron que Enoc había escuchado su conversación previa que tuvieron, de hecho nunca le pusieron atención al entorno donde estaba entrenando Enoc, para ellos dos solo era un transeúnte más en el parque
Enoc observa desde la distancia la conversación de Jeanneth y Juan sentados en una banca a unas cuantas decenas de metros de donde estaba entrenando él, pero se da cuenta de un dato curioso, Jeanneth tiene los pies totalmente desnudos, en algún momento ella se había quitado las zapatillas deportivas y las calcetas largas, sus pies descalzos tocaban el suelo del parque. Enoc tenía un extraño fetiche por los pies femeninos, así que ahora su mirada parecía más la de un acosador desde la distancia mirando fijamente los pies descalzos de Jeanneth
Enoc se acerca más hacia donde estaban sentados Jeanneth y Juan, ellos nunca se percataron de la presencia de Enoc. Enoc miraba los pies descalzos de Jeanneth desde todos los ángulos, pero nunca se acercó donde estaban ellos; en la mente de Enoc pasaban muchas cosas, una de ellas es que sentía envidia de Juan porque estaba con Jeanneth descalza, pues para él no era posible que una mujer tan fit como Jeanneth se fijara en un hombre de aspecto regordete como Juan
Enoc Ponce: Qué tendrá él que no tenga yo, acaso tiene mucho dinero, o qué?, yo soy más agraciado, más atlético, yo soy quien merece a una mujer como Jeanneth, no ese haragán regordete
Enoc se retiró del lugar con una especie de derrota emocional, sintiéndose ninguneado
Jeanneth Mora: Me gusta sentir los pies descalzos en el suelo
Juan Pérez: Tienes unos pies algo grandes Jeanneth, pero bastante bonitos, quizás podría hacer contenido de fetiche de pies femeninos aquí mismo con tus pies Jeanneth.