Dos compañeros de trabajo hablan sobre un incidente sin imaginar las consecuencias
Augusto: Hola
Francisco: Hola, quien eres?
Augusto: Ya me has borrado de tus contactos?
Francisco: mmm no se, si me dices quien eres?
Augusto: Soy Augusto
Francisco: Ahhh Augusto, vale, perdona , no no es que creo que cuando cambie de teléfono lo mismo no pase tu contacto.
Augusto: Si suele pasar
Francisco: Que tal , lo llevas?
Augusto: Bueno adaptándome, ya sabes, ha sido algo duro.
Francisco: Si la verdad que lo puedo imaginar… oye creo que no te lo dije antes pero aprovecho para decirte que siento mucho todo lo que ha pasado… la verdad que creo que es bastante injusto.
Augusto: Si verdad? Muchas Gracias Francisco te lo agradezco… pero bueno la verdad es que aunque lo sientas, también imagino que estarás un poco feliz no?
Francisco: Ya sabes… es como un sabor agridulce… si claro por un lado me siento contento, pero te puedo asegurar que no era esta la forma que yo esperaba o que deseaba… esa es la parte que realmente me duele.
Augusto: Bueno, imagino que son cosas de la vida… la vida a veces reparte de manera justa y otras de manera injusta no?
Francisco: Si, se podría resumir así.
Augusto: Yo sin embargo… pues si estoy un poco … triste digamos.
Francisco: Es normal… fue todo tan de repente, que que quieres que te diga… nadie nos esperábamos lo que ocurrio.
Augusto: Tu tampoco?
Francisco: No, no era algo que entrase ni de lejos en mis pensamientos.. o sea jamás pensé que algo así pudiera ocurrir… Era como… de todo lo probable, esto era lo menos probable jajaja.
Augusto: Ya…. Bueno no me refería tanto a si te pudiste imaginar antes algo, si no, a si después, si tu ya sabías algo.
Francisco: A que te refieres?
Augusto: Oí rumores de que en la oficina ya todos lo sabían menos yo.
Francisco: Bueno claro, después del incidente ya sabes, todo el mundo cuchicheaba… pero no, nada oficial la verdad.
Augusto: Pero surgió mi nombre en esas conversaciones de “cocina”?.
Francisco: No estoy seguro… probablemente, pero yo tampoco recuerdo oírlo.. si te soy sincero, creo que todos éramos sospechosos…
Augusto: Ya