Fui a urgencias por algo sin importancia. El médico sabía cosas de mí que ningún médico debería saber
La consulta
A ver si sé contar esto bien porque llevo dos semanas dándole vueltas y necesito escribirlo para ver si tiene algún sentido o si simplemente me estoy obsesionando con algo que no es nada.
Hace dos semanas fui a urgencias. Nada grave, me había torcido la muñeca en el gimnasio y después de diez días sin mejorar decidí ir a que me hicieran una radiografía para descartar fisura. Eso es todo. Una visita rutinaria de esas que no deberían tener ninguna historia.
Esperé un buen rato, casi tres horas. Urgencias normal, llena de gente, el rollo habitual. Cuando me llamaron me pasaron a una sala pequeña y al cabo de unos minutos entró el médico. Un hombre de unos cincuenta y pico, modos tranquilos, muy profesional. No lo había visto en mi vida.
Empezó a explorarme la muñeca, haciéndome doblarla en distintas posiciones, preguntándome dónde dolía. Todo muy normal. Entonces, mientras me palpaba la articulación, me preguntó así, en plan de conversación: '¿Sigues teniendo la alergia a la penicilina o ya te la han descartado?'
Le contesté que sí, que desde pequeño, que nunca me la habían descartado. Automáticamente. Sin pensar. Y luego me quedé callado unos segundos porque algo no cuadraba.
Yo no estaba registrado en ese hospital. Fui sin cita, como paciente de paso. No rellené ningún formulario con mis datos, no me habían pedido el DNI, no había dado ninguna información médica. No tenía historial allí. Ninguno. El médico no tenía forma de saber lo de la penicilina.
Se lo pregunté. Le dije: oiga, ¿cómo sabe usted eso? Y él, sin cambiar la expresión, dijo: 'Está en el sistema.' Así, tranquilo. Y yo: es que yo no estoy registrado aquí, no tengo historial en este hospital. Y entonces sí cambió algo en su cara, solo un segundo, algo que no sé cómo definir, y dijo: 'Ah, tienes razón. Me he confundido.' Y pasó página. Siguió con la exploración como si nada.
Me mandó la radiografía. Todo bien, sin fisura, antiinflamatorio y reposo. Me fui. Pero al salir, en recepción, pregunté. Le dije a la chica del mostrador que si era posible que el médico me hubiera confundido con otro paciente, porque me había preguntado algo que no podía saber. Ella me buscó en el sistema. Tardó un momento. Luego me miró y me dijo que no había ningún registro de mi visita.
Había estado en ese hospital tres horas. Me habían atendido, explorado, mandado a radiología, dado un diagnóstico y una receta. Y no había ningún registro de mi visita.
Lo que encontré
Me fui a casa diciéndome que sería un fallo administrativo, un error del sistema, algo que pasa. Intenté no pensar más en ello. Pero había algo más que me rondaba y que tardé un día entero en ubicar.
El médico había mencionado a mi madre. Lo hizo de pasada, mientras hablábamos de la alergia, algo como: 'A ver, y tu madre también la tiene, ¿no?' Y yo le dije que sí, que es hereditaria en mi familia. Le contesté sin pestañear. Y luego me di cuenta de que yo no le había mencionado a mi madre en ningún momento. No había mencionado a nadie de mi familia. No había dado ninguna información personal. Nada.
Al día siguiente llamé al hospital. Quería saber el nombre del médico que me había atendido, entender qué había pasado. Me dijeron que no tenían registro de mi visita. Se lo aclaré, les di la fecha, la hora aproximada, la sala donde me habían atendido. Buscaron. Nada. Me preguntaron cómo podían ayudarme si no constaba que yo hubiera estado allí.
Pregunté por los médicos que habían trabajado ese turno. Me dieron dos nombres. Le describí al hombre que me había atendido: unos cincuenta y pico años, pelo gris, gafas de montura fina. Ninguno de los dos encajaba con esa descripción.
Fui a mi médico de cabecera con el informe de la radiografía, que yo todavía tenía en papel. Él lo registró en mi historial y me preguntó quién me la había pedido, porque en el sistema no aparecía ninguna solicitud. El informe tenía el nombre del radiólogo que la había interpretado. Ese radiólogo existe, trabaja en ese hospital, aparece en la web del centro. Pero no hay ninguna orden de la radiografía. Alguien la pidió sin dejar rastro.
También tengo la receta. La del antiinflamatorio. Tiene firma y tiene un número de colegiado. Busqué el número de colegiado.
El número pertenece a un médico que se retiró en 2019.
Escribo esto porque no sé qué pasó en ese hospital. Alguien me examinó, alguien pidió una radiografía, alguien la leyó y me dio el resultado, alguien me firmó una receta con el número de colegiado de un médico jubilado. Y oficialmente nada de eso ocurrió. No hay registro de mi entrada, no hay registro de la consulta, el médico que me atendió no aparece en ningún turno de ese día.
No sé si esto es una brecha de seguridad, un error administrativo enorme, o algo que no entiendo. Pero tengo la receta en la mano. Tengo la radiografía. Eso no me lo inventé.
No paro de pensar en el momento en que preguntó por mi madre. En cómo lo dijo, tan natural, como si lo supiera de antes. Como si me conociera de antes. Y yo no sé quién era ese hombre ni cómo sabía lo que sabía.