En esta historia se retratan los peligros de compartir vivienda en alquiler con un extraño
Clara: ¿Hola buenos días que tal? Soy Clara, te escribo por el anuncio de “Busco compañero para compartir piso”. ¿Sigue disponible?
Alberto: Hola que tal, si sigue disponible.
Clara: Ah genial, pues estaría interesada, busco piso por la zona, ¿está en el centro verdad?
Alberto: Bueno, en el centro como tal no, está un poco más a las afueras, pero está bien comunicado… en 10 minutos estas en el centro.
Clara: 1|Clara|call1.mp3
Alberto: me llamaste, pero lo cogí y no respondiste...
Clara: Ah si perdona, me confundí
Alberto: vale pensé que querías hablar del tema por teléfono mejor que por mensajes
Clara: No no, solo me confundí perdona, ¿te ha molestado?
Alberto: No, no para nada
Clara: ¿ok, pues dime que tiene el piso?
Alberto: Es muy básico, tiene una cocina, un salón pequeñito con un sofa, una televisión, un mueble... dos habitaciones y un cuarto de baño.
Clara: ¿Baño compartido?
Alberto: Si, solo hay uno
Clara: ¿a mí no me importa compartir… y a ti?
Alberto: no claro… sería mejor tener 2 pero el piso es así…
Clara: ¿tu eres hombre, verdad?
Alberto: Si…
Clara: ¿yo soy mujer, no te importa?
Alberto: realmente no… solo busco alguien para compartir gastos
Clara: ok, a algunos hombres lo mismo si les incomoda vivir con mujeres…
Clara: ya sabes por si andan desnudas por la casa y cosas asi…
Alberto: ya… bueno…
Clara: ¿eres gay?
Alberto: mmmm no, no soy gay